El estilo de vida de las personas en la actualidad ha variado notablemente, lo que ha conllevado a su vez a el cambio en los hábitos de alimentación. Una prueba de ello es el aumento del consumo de bebidas deportivas, energéticas y bebidas carbonatadas entre otras, que por su pH acido constituyen hoy en día un problema de gran interés en la práctica odontológica; por sus efectos destructivos crónicos sobre las estructuras dentarias.
¿Por qué las bebidas isotónicas y energéticas afectan el esmalte dental?
Estas bebidas son utilizadas a diario entre los adolescentes y adultos jóvenes, sin embargo, no se han planteado cuales son los efectos negativos que sus componentes pudieran tener sobre la salud general y bucal, en particular.
El ejercicio es cada vez más popular, debido a sus beneficios para el bienestar físico, también es muy promovido para la prevención de la obesidad. La ingesta de líquidos durante y después del ejercicio, repone la pérdida de fluidos, minimizando los efectos dañinos de la deshidratación en la dinámica cardiovascular, la temperatura corporal y el rendimiento deportivo.
Es importante considerar que durante la actividad deportiva, está disminuida la capacidad protectora salival, ya que, al producirse deshidratación como parte de su entrenamiento, la pérdida de fluidos corporales aumenta por aumento de temperatura, sudoración y respiración bucal. Esto determina que la secreción salival disminuya en forma significativa, potencializando el riesgo erosivo de lo que se ingiera.

La erosión dental y su relación con el pH ácido
La erosión dentaria (desgaste del esmalte dental) está relacionada con las fuentes de ácidos tanto extrínsecos como intrínsecos que tienen contacto con la cavidad bucal. Los alimentos y bebidas acídicas pueden afectar los dientes y su exposición crónica a menudo conduce al desarrollo de un debilitamiento de la estructura dentaria (DESGASTES Y CARIES).
De la misma manera, los estudios sugieren que el efecto perjudicial destructivo de las bebidas isotónicas se debe fundamentalmente al contenido de ácidos en su composición, los cuales pueden llegar a desmineralizar las estructuras dentarias paulatinamente como consecuencia de la exposición constante de los dientes a este tipo de bebidas.
Las bebidas isotónicas y energizantes contienen un PH de 2.9 para las deportivas y 3.3 para las energitizantes, lo que representan valores por debajo del pH de la hidroxiapatita y fluorapatita, teniendo por lo tanto, estas bebidas la capacidad de producir un efecto erosivo provocando solubilidad de la composición de la estructura dentaria perdiendo calcio y grosor del esmalte lo que se traduce claramente en erosión dentaria, dientes amarillentos, transparentes, sensibilidad, desgastes y predisposición a las facturas.
Evidencia científica sobre el desgaste dental
Todos los resultados obtenidos de las recientes investigaciones; apoyan la afirmación que el contacto directo del esmalte dentario con sustancias ácidas produce una pérdida de calcio en la estructura dentaria.
Concretamente la ingestión habitual de una bebida energizante es un factor que influye en el desarrollo de la erosión dental, existe una disminución considerable de la concentración de Calcio. Las bebidas energéticas y deportivas pueden dañar el esmalte de los dientes lo cual aumenta las posibilidades de que produzca sensibilidad.
Las investigaciones señalan que considerando el poder erosivo de las bebidas deportivas, han hayado que la microdureza superficial de de los dientes de un individuo que consume bebidas deportivas, disminuye como producto de la disolución de la hidroxiapatita. la exposición constante de la estructura dentaria a un pH acido va a ocasionar perdida de la concentración de Calcio y que mientras el pH sea más bajo la perdida será mayor.
El grado de acidez de la bebida energizante es mayor que la bebida deportiva.

Recomendaciones para prevenir la erosión del esmalte dental
La erosión del esmalte dental es un problema silencioso pero progresivo que puede generar sensibilidad, desgaste y problemas estéticos a largo plazo. Afortunadamente, existen medidas preventivas efectivas que pueden minimizar los efectos de la acidez de las bebidas isotónicas y energéticas, así como de otros factores erosivos en la dieta.
1. Limitar el consumo de bebidas ácidas
La primera recomendación es reducir la frecuencia de consumo de bebidas isotónicas, energéticas, refrescos y zumos cítricos. En caso de consumirlos, se sugiere hacerlo de forma ocasional y no prolongada en el tiempo. Beber rápidamente, en lugar de sorber lentamente, disminuye el contacto ácido con los dientes.
2. Usar pajitas
Al beber líquidos ácidos, el uso de pajitas ayuda a que el líquido pase directamente al fondo de la boca, evitando el contacto directo con las superficies dentales, especialmente los incisivos, que suelen ser los más afectados.
3. Evitar el cepillado inmediato
No se debe cepillar los dientes inmediatamente después de consumir bebidas ácidas. El esmalte está momentáneamente debilitado, y el cepillado podría agravar el desgaste. Lo ideal es esperar al menos 30 minutos antes de cepillarse, permitiendo que la saliva recupere su capacidad remineralizante.
4. Mantener una buena hidratación y estimular la saliva
Durante la actividad física, la saliva disminuye, reduciendo su efecto protector. Por eso, es clave hidratarse adecuadamente con agua antes, durante y después del ejercicio. Masticar chicles sin azúcar también estimula la producción salival.
5. Consultar regularmente con el odontólogo
Realizar visitas periódicas al dentista permite detectar a tiempo signos de erosión dental.
Implementar estas recomendaciones es clave para mantener la salud del esmalte dental a largo plazo, especialmente si se tiene el hábito de consumir bebidas ácidas con regularidad.
